miércoles, 15 de abril de 2009

Mirringa mirronga

Para escuchar la canción haga click en la nota musical verde del reproductor en el lado izquierdo de ésta página.

Letra: Rafael Pombo

Intérprete: Andrea Echeverry.

Que gaticos estos...






Mirringa Mirronga, la gata candonga
va a dar un convite jugando escondite,
y quiere que todos los gatos y gatas
no almuercen ratones ni cenen con ratas.



“A ver mis anteojos, y pluma y tintero,
y vamos poniendo las cartas primero.
Que vengan las Fuñas y las Fanfarriñas,
y Ñoño y Marroño y Tompo y sus niñas.”



Ahora veamos qué tal la alacena.
Hay pollo y pescado, ¡la cosa está buena!
Y hay tortas y pollos y carnes sin grasa.
¡Qué amable señora la dueña de casa!


"Venid mis michitos Mirrín y Mirrón.
Id volando al cuarto de mamá Fogón
por ocho escudillas y cuatro bandejas
que no estén rajadas, ni rotas ni viejas"



"Venid mis michitos Mirrón y Mirrín,
traed la canasta y el dindirindín,
¡y zape, al mercado! que faltan lechugas
y nabos y coles y arroz y tortuga”



"Decid a mi amita que tengo visita,
que no venga a verme, no sea que enferme,
que mañana mismo devuelvo sus platos,
que agradezco mucho y están muy baratos”



"¡Cuidado, patitas, si el suelo me embarran¡
Que quiten el polvo, que frieguen, que barran
¡Las flores, la mesa, la sopa!... ¡Tilín!
Ya llega la gente. ¡Jesús, qué trajín!”



Llegaron en coche ya entrada la noche
señores y damas, con muchas zalemas,
en grande uniforme, de cola y de guante,
con cuellos muy tiesos y frac elegante.



Al cerrar la puerta Mirriña la tuerta
en una cabriola se mordió la cola,
mas olió el tocino y dijo “¡Miaao!¡
Este es un banquete de pipiripao!”



Con muy buenos modos sentáronse todos,
tomaron la sopa y alzaron la copa;
el pescado frito estaba exquisito
y el pavo sin hueso era un embeleso.



De todo les brinda Mirringa Mirronga:
“¿Le sirvo pechuga?” —“Como usted disponga,-
y yo a usted pescado, que está delicado”.
“Pues tanto le peta, no gaste etiqueta:
"Repita sin miedo”. Y él dice: —“Concedo”.



Mas ¡ay! que una espina se le atasca indina,
y Ñoña la hermosa que es habilidosa
metiéndole el fuelle le dice: “¡Resuelle!”
Mirriña la Cuca le golpeó en la nuca
y pasó al instante la espina del diantre,
sirvieron los postres y luego el café,
y empezó la danza bailando un minué.



Hubo vals, lanceros y polka y mazurca,
y Tompo que estaba con máxima turca,
enreda en las uñas el traje de Ñoña
y ambos van al suelo y ella se desmoña.



Maullaron de risa todos los danzantes
y siguió el jaleo más alegre que antes,
y gritó Mirringa: “¡Ya cerré la puerta!
¡Mientras no amanezca, ninguno deserta!”



Pero ¡qué desgracia! entró doña Engracia
y armó un gatuperio un poquito serio
dándoles chorizo de tío Pegadizo
para que hagan cenas con tortas ajenas.

El gato bandido

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Letra: Rafael Pombo.

Intérprete: Juanes.

¿Cuántos michines humanos existen en la realidad?







Michín dijo a su mamá:
"Voy a volverme Pateta,
y el que a impedirlo se meta
en el acto morirá.


Ya le he robado a papá daga y pistolas;
ya estoy armado y listo;
y me voy a robar y matar gente,
y nunca más, ¡ten presente!)
verás a Michín desde hoy".


Yéndose al monte,
encontró a un gallo por el camino, y dijo:
"A ver qué tal tino para matar tengo yo".
Puesto en facha disparó,
retumba el monte al estallo,
Michín maltratase un callo
y se chamusca el bigote;
pero tronchado el cogote,
cayó de redondo el gallo.


Luego a robar se encarama,
tentado de la gazuza,
al nido de una lechuza
que en furia al verlo se inflama,
mas se le rompe la rama,
vuelan chambergo y puñal,
y al son de silba infernal
que taladra los oídos
cae dando vueltas y aullidos
el prófugo criminal.


Repuesto de su caída ve otro gato,
y da el asalto:
"¡Tocayito, haga usted alto!
¡Deme la bolsa o la vida!"
El otro no se intimida y antes grita:
"¡Alto el ladrón!"
Tira el pillo,
hace explosión el arma por la culata,
y casi se desbarata Michín de la contusión.


Topando armado otro día a un perro, gran bandolero,
se le acercó el marrullero con cariño y cortesía:
"Camarada, le decía, celebremos nuestra alianza";
y así fue: diéronse chanza, baile y brandy,
hasta que al fin cayó rendido Michín y se rascaba la panza.


"Compañero", dijo el perro,
"debemos juntar caudales
y asegurar los reales haciéndoles un entierro".
Hubo al contar cierto yerro y grita y gresca se armó,
hasta que el perro empuñó a dos manos el garrote:
Zumba, cae, y el amigote medio muerto se tendió.


Con la fresca matinal Michín recobró el sentido
y se halló manco, impedido, tuerto, hambriento y sin un real.
Y en tanto que su rival va ladrando a carcajadas,
con orejas agachadas y con el rabo entre piernas
Michín llora en voces tiernas todas sus barrabasadas.


Recoge su sombrerito, y bajo un sol que lo abrasa,
paso a paso vuelve a casa con aire humilde y contrito.


"Confieso mi gran delito y purgarlo es menester",
dice a la madre; "has de ver que nunca más seré malo,
¡Oh mamita! dame palo ¡pero dame qué comer!"


lunes, 6 de abril de 2009

El niño y la mariposa



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Letra: Rafael Pombo.


Intérprete: Adriana Lucía y Dúo Huellas.



Ésta es la canción "niño". Sólo te resta disfrutarla mientras observas la metamorfosis de la mariposa. Cuando salga de su capullo y esté lista para alzar vuelo, concédele la libertad en el jardín frente a tu casa. No sin antes, susurrarle en su cajita transparente un deseo que anheles con el corazón ver cumplido. En agradecimiento, la mensajera de tus secretos se lo comunicará al viento y éste fluído flotante alrededor del mundo auspiciará las condiciones para que realices tu voluntad. Besos y abrazos. Te quiero mucho.






Mariposa.
Vagarosa.
Rica en tinte y en donaire,
¿qué haces tú de rosa en rosa?,
¿de qué vives en el aire?


Yo, de flores y de olores
y de espumas de la fuente
y del sol resplandeciente
que me viste de colores.


¿Me regalas tus dos alas?,
¡son tan lindas! ¡te las pido!
deja que orne mi vestido
con la pompa de tus galas.


Tú, niñito tan bonito,
tú que tienes tanto traje,
¿por qué quieres un ropaje
que me ha dado Dios bendito?


¿De qué alitas necesitas
si no vuelas cual yo vuelo?
¿Qué me resta bajo el cielo
si a mí todo me lo quitas?


Días sin cuento de contento
el Señor a ti me envía;
mas mi vida es solo un día,
no me lo hagas de tormento.


¿Te divierte dar la muerte
a una pobre mariposa?,
¡ay¡ quizás sobre una rosa
me hallarás muy pronto inerte.


Oyó el niño con cariño
esta queja de amargura,
y una gota de miel pura
le ofreció con dulce guiño.


Ella, ansiosa, vuela y posa
en su palma sonrosada,
y allí mismo, ya saciada,
y de gozo temblorosa,
expiró la mariposa.


domingo, 5 de abril de 2009

Pastorcita

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Letra: Rafael Pombo.



Intérprete: Verónica Orozco.


La pastorcita de las ojevas raboncitas...







Pastorcita perdió sus ovejas,
y ¡quien sabe por donde andarán¡
No te enfades, que oyeron tus quejas
y ellas mismas bien pronto vendrán.


Y no vendrán solas,
que traerán sus colas,
y ovejas y colas gran fiesta darán.


Pastorcita se queda dormida
y soñando las oye balar,
se despierta y las llama enseguida: ¡ovejitas, vengan ovejas¡,
y engañada se tiende a llorar.
No llores, Pastora,
que niña que llora
bien pronto la oímos reír y cantar.


Levantose contenta esperando
que ha de verlas bien presto quizás,
y las vio, mas dio un grito observando
que dejaron sus colas atrás.

¡Ay, mis ovejitas, pobres raboncitas¡
¿Dónde están mis colas? ¿No las veré más?


Pero andando por todo el rebaño,
otro grito una tarde soltó,
cuando un gajo de un viejo castaño
cargadito de colas halló.

Secándose al viento, dos, tres, hasta cien,
allí una tras otra colgadas las vio.


Dio un suspiro y un golpe en la frente,
y ensayó cuanto pudo inventar,
miel, costura, variado ingrediente,
para tanto rabón remendar.


Busco la colita de cada ovejita
y al verlas como antes se puso a bailar.


miércoles, 1 de abril de 2009

Simón el bobito

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Letra: Rafael Pombo


Intérpretes: Santiago Cruz y H2 El Guajiro.


!Que bobito es Simón el bobito¡






Simón el bobito llamó al pastelero:
¡a ver los pasteles, los quiero probar!
-Sí, repuso el otro, pero antes yo quiero
ver ese cuartillo con que has de pagar.
Buscó en los bolsillos el buen Simoncito
y dijo: ¡de veras! no tengo ni unito.

A Simón el bobito le gusta el pescado
Y quiere volverse también pescador,
Y pasa las horas sentado, sentado,
Pescando en el balde de mamá Leonor.

Hizo Simoncito un pastel de nieve
Y a asar en las brasas hambriento lo echó,
Pero el pastelito se deshizo en breve,
Y apagó las brasas y nada comió.

Simón vio unos cardos cargando viruelas
Y dijo: -¡qué bueno! las voy a coger.
Pero peor que agujas y puntas de espuelas
Le hicieron brincar y silbar y morder.

Se lavó con negro de embolar zapatos
Porque su mamita no le dio jabón,
Y cuando cazaban ratones los gatos
Espantaba al gato gritando: ¡ratón!

Ordeñando un día la vaca pintada
Le apretó la cola en vez del pezón;
Y ¡aquí de la vaca! le dio tal patada
Que como un trompito bailó don Simón.

Y cayó montado sobre la ternera
Y doña ternera se enojó también
Y ahí va otro brinco y otra pateadera
Y dos revolcadas en un santiamén.

Se montó en un burro que halló en el mercado
Y a cazar venados alegre partió,
Voló por las calles sin ver un venado,
Rodó por las piedras y el asno se huyó.

A comprar un lomo lo envió taita Lucio,
Y él lo trajo a casa con gran precaución
Colgado del rabo de un caballo rucio
Para que llegase limpio y sabrosón.

Empezando apenas a cuajarse el hielo
Simón el bobito se fue a patinar,
Cuando de repente se le rompe el suelo
Y grita: ¡me ahogo! ¡vénganme a sacar!

Trepándose a un árbol a robarse un nido,
La pobre casita de un mirlo cantor,
Desgájase el árbol, Simón da un chillido,
Y cayó en un pozo de pésimo olor

Ve un pato, le apunta, descarga el trabuco:
Y volviendo a casa le dijo a papá:
Taita yo no puedo matar pajaruco
Porque cuando tiro se espanta y se va.

Viendo una salsera llena de mostaza
Se tomó un buen trago creyéndola miel,
Y estuvo rabiando y echando babaza
Con tamaña lengua y ojos de clavel.

Vio un montón de tierra que estorbaba el paso
Y unos preguntaban ¿qué haremos aquí?
Bobos dijo el niño resolviendo el caso;
Que abran un grande hoyo y la echen allí

Lo enviaron por agua, y él fue volandito
Llevando el cedazo para echarla en él
Así que la traiga el buen Simoncito
Seguirá su historia pintoresca y fiel.

El Coche


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Letra: Rafael Pombo.
Intérprete: Distrito Especial.

Especial cuidado con la moraleja...



¡Triqui!
¡Traque!
¡Juipi!
¡Juape!
¡Arre!
¡Hola!
¡Upa!
¡Vivo!
¡Carambola!

Así del pescante,
feroz, jadeante,
se explica el cochero
de un coche viajero
que alzando humareda
y atroz polvareda
veloz bamboleante,
más brinca que rueda.

Y el látigo zumba;
y todo retumba
con tal alboroto,
cual de un terremoto
que al orbe derrumba,
y toda la gente
se agolpa imprudente
a ver qué noticia
al mundo desquicia,
o qué personaje
va en urgente viaje
de cántaros de oro,
que siguen ligeros
tal vez bandoleros,
galgos carniceros,
en pos del tesoro.
Al fin paró el coche
ya entrada la noche,
y abriólo el gentío
con gran reverencia;
y ¡extraña ocurrencia!
lo hallaron... ¡vacío!


Tal es, en retrato,
más de un mentecato
de muchos que encuentro.
¡Qué afán! ¡Qué aparato!
Y nada por dentro.