martes, 29 de junio de 2010

Hay otras maneras

La tendencia "formativa" para los abogados en general va dirigida a incentivar siempre en estos profesionales del derecho una actitud propensa a la contienda. Directa o indirectamente se cultiva la cultura del litigio en las mentes de los estudiantes, como única salida idónea y definitiva a los problemas surgidos entre los ciudadanos, pues, aunque existe la cátedra denominada Solución Alternativa de Conflictos (única de este tipo en cinco años de estudio), el tratamiento que se le da como "costura" o "cenicienta" de las demás, da más valor a ese primer objetivo.



Quien desee hacer uso de la ley se convierte en un ser muy competitivo, más en sociedades tan desiguales como la nuestra donde los derechos fundamentales no son adquiridos, si no media antes ardua batalla jurídica en su procura. Por esta razón, no hay tanta camaradería entre abogados como existe entre médicos, por ejemplo.

Para revertir esta situación los abogados debemos interiorizar que no solo a las malas se consiguen las cosas, ni se obtiene lo que se desea y que por regla general, el empleo de la fuerza agrava de una u otra manera la situación conflictiva, subsistiendo así para siempre el foco principal del problema. Para revertir esta situación, debemos desinstalar el chip que han incorporado a nuestro sistema operativo, entendiendo así que HAY OTRAS MANERAS (inclusive mejores) de lograr el éxito en las pretensiones.