miércoles, 19 de enero de 2011

Publicidad, obsolescencia programada y créditos: El camino de la autodestrucción

Sostener el crecimiento infinito de las economías mundiales es una utopía teniendo en cuenta que los recursos naturales son finitos y que empiezan hoy a escasear más que nunca. Esto lo tienen claro los grandes industriales del mundo y los consumidores lo sabemos tácitamente, por lo menos. Sin embargo, unos y otros nos hacemos los de "la vista gorda" ante semejante realidad.

El planeta no aguanta más nuestra exagerada propensión hacia el consumismo. Si hasta hoy, jueves 20 de enero de 2011 a las 2:15 a.m., nuestro mundo no ha estallado en mil pedazos, ha sido por virtud de un verdadero milagro. Ya la Tierra con sus señales inequívocas nos envía un mensaje muy claro: Hombres y mujeres, su osadia de mantener una actitud irresponsable de despilfarro llegó al tope, deben tomar medidas radicales para no seguir incurriendo en ella, de lo contrario, tendré que borrar cualquier vestigio de su existencia en mi superficie.



La publicidad que llega a nuestros cerebros y corazones como inyectada a través de los medios masivos de des-comunicación, de des-información, nos inunda de mensajes capitalistas que nos convierten en dóciles borregos del consumo. Como segunda medida, la macabra estrategia de la obsolescencia programada nos obliga a adquirir periódicamente lo que no necesitamos, cada vez en un menor periodo, luego en uno más corto, otra vez, y otra y otra y otra y otra y otra... Finalmente llegan los créditos, para convertir nuestros sueños en realidad, para hacernos felices con la opotunidad de adquirir, para esclavizarnos a las deudas toda la vida.


Aquí está la oscura estrategia al desnudo. Conocerla tal véz no evitará que caigamos en ella, sin embargo, en caso tal de adoptar para nuestras vidas el mal camino -no tengo que decir cual- lo haremos por un ejercicio estúpido del libre albedrío y no por desconocimiento de causa.
A continuación comparto con ustedes un documental que me abrió los ojos. Espero cause igual o mayor impacto que el generado en mí y los ayude a contribuir en algo a salvar nuestro presente. El futuro no existe.

Comprar, tirar, comprar









Agradezco muchísimo a mi amigo Felipe Ospina por compartir conmigo música e información que me enriquecen como persona.

2 comentarios:

Lu dijo...

Hola Sam!
Espero este año venga cargado de muchas cosas buenas para tí. Respecto a éste post no se si ya has visto el video "la historia de las cosas" allí explican algo de la obsolescencia programada, además tienen otros videos más de este mismo corte, pero no se si en español..

Te dejo el link por si acaso: http://video.google.com/videoplay?docid=-5645724531418649230#

Un abrazo y buena semana!

Samgar dijo...

Me encantó el video. Muy claro, más claro no se puede¡¡¡ Gracias Lu.