lunes, 21 de abril de 2008

Reivindicatio

REIVINDICATIO
El pareo de dos celebridades


1. Observe con detenimiento los compatriotas de las dos fotografías.

2. Determine quién es el personaje de la izquierda. Tómese su tiempo. ¿No lo sabe?, rememore un instante. Tranquilícese. Aspire…espire…cuente hasta diez. ¿En serio no lo sabe? bueno, no importa; pase al siguiente punto.

3. Determine quien es el “personaje” de la derecha.¿Tan rápido tiene la solución? Claro, tiene razón, quién no conoce a Luis Alfredo Garavito, el peor y “más grande” sádico y asesino en serie de niños en toda la historia de la humanidad.


Común al género humano alrededor del mundo es la publicidad general de trivialidades, por otro lado, quienes pretenden acumular gran cantidad de conocimiento no hacen más que llenarse erróneamente de él, por ello, no se lamente por la imposibilidad de solucionar el segundo numeral de los anteriores. Si no fuera por una peculiar característica compartida con los dos retratados y quien escribe este artículo, ni este último lo sabría responder.

El amarillismo salvaje que rige los manipuladores medios de comunicación, solo transmite a los receptores información fácil de digerir, por tal razón, cualquiera sabe que Luís Alfredo Garavito torturó y asesinó más de 170 niños en varios departamentos de Colombia y probablemente en algunos de países vecinos, pero, no cualquiera sabe, aunque muchas veces hayan tenido uno en la mano, que los billetes de veinte mil pesos son un homenaje al astrónomo, ingeniero, y matemático más sobresaliente en la historia del país, el Señor Julio Garavito Armero.


Cualquier persona sabe que al infanticida de Génova (Quindío), le dicen “la bestia”, pero, no cualquier persona sabe que al eminente bogotano del siglo XIX le decían “el sabio”. Es un saber general la biografía detallada del hombre más deplorable para los colombianos, pero, en el olvido se encuentran los adelantos superiores y prematuros aún para los países vanguardistas, logrados por Garavito Armero supliendo la precariedad de los medios tecnológicos con su talento inobjetable. Miles de colombianos a diario pierden la oportunidad de sentirse orgullosos cada vez que ven la luna, pues, ignoran que uno de sus cráteres tiene el apellido de un coterráneo.



Cualquier persona sabe en que centro carcelario se encuentra recluido Garavito Cubillos y observa cual película americana con Coca-cola y palomitas de maíz en mano, las entrevistas que desde allí le realizan los flamantes periodistas nacionales, esclavos acaparadores de televidentes para las adormecedoras cadenas nacionales, pero, ni el 10% de éstas saben que en la capital del país se encuentra la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.

No me alcanzaría este artículo para seguir despotricando del uno y ensalzando al otro, por eso sugiero las siguientes reflexiones:

a. Apenas termine de leer este artículo, usted lector o lectora, ¿Cuál de los dos nombres anteriores va a poner en el buscador de Google para ampliar la información sobre su vida?

b. Dejando en claro mi posición de que a los violadores se les debe someter al escarnio público como pretende el Concejo de Bogotá, ¿No sería mejor en vez del “muro de la infamia” donde aparecerían este tipo de criminales, la construcción por parte del citado cuerpo colegiado de un “muro del honor” donde aparezcan quienes dejan el nombre de la República de Colombia en alto?.

c. ¿Cree usted lector o lectora, qué tan fluido respaldo tendría la iniciativa de construir un “muro de la infamia” donde aparezcan quienes desfalcan el erario público, robándole a los más necesitados del país?

El debate queda abierto. Opine.

ACLARACIÓN DE VIGENCIA: El anterior artículo fue escrito hace casi un año para un blog amigo que recomiendo visitar (www.elsalmon05.blogspot.com).

En la actualidad, el acto jurídico que dio origen a los muros de la infamia en la capital de la República (como era de esperarse), no tiene vigencia por razones de fondo. Consideró la Corte Constitucional que violaba esta norma la dignidad humana; dignidad humana que no deja de tener un criminal por el hecho de ser condenado. Además, no puede agravarse la pena impuesta al infractor de la ley con este tipo de medidas. No auguré mucha vida jurídica a la citada norma bogotana.

Nada más falta que aprueben los muros del honor...y me ganaría el título de profeta.

Imágenes (billete, luna, Julio Garavito Armero): www.eafit.edu.co/astrocol/juliog.html

(Luis Alfredo Garavito): google.com/imagenes

viernes, 4 de abril de 2008

El Sueño


Así comienza esta idea, este proyecto, este reto. Espero perdure, guste y traiga consigo mil satisfacciones al servil autor y a los lectores.

Inmejorable apertura, en mi concepto, es con un gran homenaje al auspiciador de mi amor por la literatura: mi padre. A continuación su poema mejor logrado según su propio parecer.



Preámbulo al poema "El Sueño"

El autor se imagina que el sueño no es solamente una función fisiológica, sino que lo toma como un ser superior, intangible, poseído de una facultad sobrenatural tan poderosa propia para someter a su voluntad y en todo momento a los seres animados, proporcionándoles vida espiritual mientras los separa temporalmente de esta terrenal.

Trata de describirlo tan poderoso, capaz de romper las distancias, transformar el tiempo y de detener el pensamiento humano.
Lo cita como caballero de todos los tiempos procedente de regiones ignotas; mensajero del Rey del infinito que trae en su sombra la luz de la fe y de la esperanza; consolador intangible; pacificador de la vida; bálsamo precioso para todos los seres sin el cual no podríamos subsistir. Dueño del mundo, del tiempo y de la vida; lejos de tratarnos con rigor, lo hace con mansedumbre, con suavidad, con paz ineludible a fin de inmolar en su seno los rigores de la vida.
En cuatro cantos trata de indicar de dónde viene y por último lo invoca anhelando vehemente el sueño final para vivir en sus dominios y nunca más morir.

Daniel Garavito Garzón


Al Sueño

Oh Morfeo: eres genio pletórico de paz.
Caballero errante del insondable arcano.
Tu rompes las distancias, tu solo eres capaz
de detener sin vallas el pensamiento humano.

Que facultad posees indestructible evo
al gobernar, durmiendo, los seres animados.
¿Acaso eres hermano de Júpiter o Febo
para fundir los siglos en instantes amados?

Si te deseamos tanto en las noches de insomnio
y te bendecimos más, cuanto más trabajamos
será por tu presencia que conjura al demonio
para darnos en cambio el bien que más amamos.

Tan dulcemente llegas que en el silencio nos traes
potestad conque unges estos seres dolientes;
nos duermes, nos inmolas e inefable haces
que otra vez a la vida despertemos sonrientes.

También traes oculta la luz de la esperanza
que ilumina sin lindes los senderos del alma;
y en la paz y en el sosiego nos impregnas confianza
de vivir en tus predios con dulcísima calma.

Eres sombra, eres luz, eres paz y armonía,
estás en el principio, en el presente y el fin;
purificas la vida, la pasión, la alegría
y nadie perturbar puede tu silencia sin fin.

Discreto milenario más viejo que la muerte,
sin límites caducos en tu misión perduras,
los mudos te invocan y quieren conocerte
oh ídolo sin forma tan pleno de ternuras.

Algún mensaje traes de mansiones eternas
al brindarnos sin límites tu fuerza intangible
nos suspendes, entonces, facultades externas
para darnos en cambio tu paz ineludible.

Oh rey del infinito, incólume impasible
con alas gigantescas los siglos desafías
con suave mansedumbre por siempre invencible
te adueñas de la vida, del triunfo y sus orgías.

La paz das a las madres y a los niños la dulzura
a todos la confianza oh dueño del destino
tus místicas pupilas de amor y de ternura
se posan en el sabio igual que en el cretino.

Tu posees virtudes aún insospechables
trasunto mensajero de la región invicta;
al difundir perenne tus gasas inmutables
e inmolar en aras el dolor de ésta vida.

Decid si en los espacios donde vives ufano,
en el principio y el fin, y en el cosmos que estás
en la fugaz llanura y en el yermo lejano
están tus ojos cerrados para siempre jamás.

Tu vienes de lo alto donde impera lo eterno
donde la luz del alba vislumbra en azul turquí,
del infinito cosmos en donde no hay infierno
donde el instante y los siglos se confunden en ti.

Donde el placer rebosa de luz y melodía,
y es todo paz sin miedo, sin miedo a la penumbra;
sin sombras que limiten la duración del día
do reina la esperanza y la fe que nos alumbra.

Del haz donde se pierde la bóveda celeste,
de ignota región do está vedado el paso
tras el erial y la policromía del Este
de más allá del cenit, del sol y del ocaso.

Donde el dolor no existe y es límpido el misterio,
de mansión sublime excelsa de dulce placidez;
donde los parias cantan desde su basto imperio
su gloria merecida por tanta desnudez.

Sueño: te quiero, te ansío, te invoco, venid.
Peregrino de bastas mansiones inermes
disponed de mi ser, yo me dejo vencer en la lid.
quiero entregar mi cuerpo a tus brazos indemnes.

Apurar de esta vida sus últimas fragancias
converger en tus euros y volar, volar, fugaz...
viajar con tu séquito, conocer las galaxias
vivir en tus dominios y no, ¡no salir jamás!.