jueves, 27 de agosto de 2009

Todos a bordo del mismo barco.

El control relativo sobre la fuerza de la naturaleza hace sentir al ser humano invencible, grande, poderoso, importante. Inversamente proporcional al crecimiento de la tecnología decrece ese temor alojado en el cerebro primitivo que mantenía al margen el espíritu auto destructivo de las personas. Los orgullos se alimentan con la consecución de nuevos logros y esos logros alientan la insaciable ambición humana. Es un círculo vicioso inagotable. Lo que no se tiene presente es que los extremos se tocan y al querer volar demasiado alto solo se estará más cerca del suelo. Basta ser un poco detallistas para darnos cuenta de lo diminutos que somos: un grano de arena en el mundo, casi nada en el universo.





Como escribe García Márquez en Cien años de Soledad: "increíble como la misma mano con que se hacen cosas tan bellas sirva también para limpiarse el culo". Es decisión de cada cual emplearla en lo que desee.



El poder político debería ir acompañado de inteligencia, trabajo y honestidad; la solidéz económica acompañada de responsabilidad social; el acceso a los medios de comunicación acompañado de prudencia; el desarrollo de la tecnología acompañado de respeto por la naturaleza; la evolución de los países acompañada de confraternidad global; las relaciones interpersonales de mucha sinceridad y mucho amor. Lástima que sepamos cual es el deber ser pero el ser siempre sea distinto. Lástima que se pierda el norte aunque se tenga tan claro. Por eso es tan difícil construir un mundo mejor.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Soliloquio


Son las 11:33 minutos de la noche del 5 de agosto de 2009. Hoy escribo porque no tengo sueño y tengo que escribir. Deseo así liberarme de mis culpas, de mis emociones, de mis fracasos, de mis logros, de mi condición de ciudadano. Como dice la canción: "perdóname Señor, pero a veces me canso, a veces me canso de ser un ciudadano, me cansa la ciudad, las oficinas, me cansa la familia y la economía". Este mundo va a mil, ni siquiera a mil, va a dos mil, a tres mil, a cuatro mil, a cinco mil....... y acelera y acelera muchísimo. No sé cómo pueden llevar su estilo de vida los presentadores de las noticias, ¡que locura!, es increíble. Tal flujo de noticias variadas haría perder la cabeza al más cuerdo de los cuerdos. Estos presentadores deben estar hechos de un material similar al caucho: todo rebota, rebota y rebota, bounce, bounce and bounce....Si inclusive la carga de dischas y desdichas personales es tan pesada que casi no se puede soportar, ahora imagínense el bombardeo diario de las dichas y desdichas ajenas sobre la propia cabeza. Difícil situación.

Voy a escuchar Bohemian Rhapsody de Queen. ¡¡¡¡Qué canción!!!! Increíble canción. Listo, ya la escucho. Ya llega a mis oidos su sonido. Hermoso sonido. Incomparable. ¡¡Opera!!. Hay canciones de las cuales conocemos la letra perfectamente, sin faltar una sola coma, sin embargo, no entendemos su mensaje completamente, aunque, nos sintamos llenos con ella. ¿No les sucede?. Claro, sé que si. Pertenecemos todos a la misma raza humana. Nuestros cerebros, nuestros cuerpos, nuestras almas están absurdamente hechos de la misma manera, hechos conforme a la medida de un mismo patrón. Las mismas pendejadas nos causan los mismos sentimientos. Humanos al fin y al cabo...se acaba la canción...anyway the wind blows...¡¡hermosa!!, merece más signos de admiración: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.......!!!!!!!!!!!!, muchos más. Transcribiría aquí toda su letra y no sería suficiente, la escucharía mil veces y no lo sería aún.

Un soliloquio escrito, wow, qué peligro. Un dueto de explosión: soliloquio, hablar de lo primero que se viene en mente, sin pensarlo dos veces, sin cavilarlo, sin meditarlo; la memoria escrita: la más peligrosa que existe según Bolivar. Ya no la embarro más. Fue suficiente por hoy.141194 512 61311 61832231.